lunes 16 de febrero de 2009

Aprendizaje en Desarrollo

Sabemos y notamos que las cosas, personas, eventos, acontecimientos, se desarrollan a nuestro alrededor por la transformación que podemos observar en si mism@s. Por ejemplo una semilla en condiciones adecuadas se desarrolla y se transforma en un brote, que da lugar a una planta, que asimismo experimenta procesos de desarrollo en si misma – ...flor, fruto, semilla…

A nivel biológico los seres humanos, más allá de nosotros mismos, experimentamos transformaciones: de feto a bebe, de bebe a niño, de niño a adolescente – etc…

Los procesos de la vida piden de nosotros desarrollo a muchos niveles: emocional, intelectual, profesional…

Desarrollarse implica que en algún momento algo en un@ mism@ se transforma, cambia, deja de ser “algo”, para comenzar a ser otra cosa…

Algunos ejemplos de la vida cotidiana:

rico ∞ pobre, empresari@ ∞ emplead@,
trabajador/a ∞ parado/a… casado/a ∞ soltero/a

Desde que me recuerdo a misma pensado y curioseando acerca de los asuntos de la vida tengo en mi mente esta pregunta: “¿cómo algunas acciones pueden dar lugar a procesos que van hacia donde queríamos y otras por el contrario pueden desencadenar procesos de acciones irreversibles que se dirigen justo hacia donde no queríamos?”.

Son muchas las veces en las que he observado en mi misma y en otros que, deseando una vivencia o tipo de respuesta y comportamiento, en la realidad se genera otro, no acorde y que conduce al desarrollo de los acontecimientos justo por donde no era lo deseado.

Por otro lado son muchas las personas capaces de desarrollar ideas y proyectos y que, en ocasiones puede que los inicien pero que, con los primeros obstáculos retroceden hacia el área de confort donde se hallaban, llevando sus deseos de desarrollo al área de la fantasía donde solo son deseos, para ensoñar de vez en cuando, sin posibilidades de ser realizados.

Es partiendo de estas premisas, preguntas y reflexiones que nació el diseño del curso Autoconomiento y Desarrollo.

Comenzó como un curso experimental, dirigido fundamentalmente a mis clientes de sesiones individuales, cuyo trabajo principal con ellos eran procesos de aprendizaje para el desarrollo y la orientación personal: Programa “Orientación para el Desarrollo” – Fuengirola 2000/03.

El curso inicialmente se llamó Vivir en Desarrollo y consistía en 12 talleres de 4 horas cada uno que se celebraban cada 15 días a lo largo de 6 meses.

La pregunta que inspiró el diseño del curso fue ¿Qué pasa si a las personas que conversan conmigo les muestro las herramientas a través de las cuáles converso, para que las hagan suyas y puedan de este modo mejorar en la gestión de su autonomía en su procesos de desarrollo, bien sea personal o profesional o aplicado a cualquier que sea su área de interés?

El diseño se inicio en el año 2001 y coincidió con mi momento de formación intensa con aplicaciones de la metodología DBM® y con el creador de la misma, John McWhriter www.sensorysystems.co.uk


El diseño del curso se vio afectado sobre todo por lo que estaba aprendiendo en DBM® sobre cambio desarrollativo, el enfoque que presento John en su curso de aplicación de DBM® “Profesionales en Desarrollo”, y el curso de “El Arte y la Ciencia del Coaching Efectivo”

Es pues un diseño de aprendizaje de coaching en grupo, usando Herramientas y Modelos de DBM® para el aprendizaje y la práctica en la influencia y mejora de procesos de desarrollo, sea cual sea la naturaleza de los mismos.

La atención principal estaba en identificar los deseos personales de desarrollo y su relación con los acontecimientos cotidianos.

La propuesta era descubrir la influencia personal sobre la actuación en los acontecimientos, comprendiendo y teniendo en cuenta las causas externas y a la vez explorando e identificando las posibles causa internas. Es decir en un proceso invertido, buscando la influencia en el acontecimiento, desde dentro hacia fuera.

.. Un proceso de atención en el que me fijo en cuáles son los acontecimientos de mi interés y
me permito pensar en lo que quiero, espero, deseo y/o anhelo que se desarrolle a lo largo del tiempo….

A partir de aquí se desencadena un proceso de atención al acontecimiento que te conecta cada vez con tu mundo interno, el sentir y el pensar que te conecta con la acción.

Es una búsqueda subjetiva que se lleva a cabo dentro de un contexto de relación coaching que tiene como propósito mostrar conciencia, “arrojar luz”, sobre nuestra interacción “interior” sobre los acontecimientos y, al mismo tiempo las posibilidades de influencia de dicha interacción.

En la realización de las primeras ediciones cada vez se hizo más evidente que este era un proceso profundo, honesto y claro de auto descubrimiento, siendo para las personas de agradecer un espacio de reflexión sobre que hacemos, cómo lo hacemos, quienes somos y quienes queremos llegar ha hacer.

Este nivel de comprensión acerca de un@ mism@, aplicado a los acontecimientos, genera claridad en las decisiones, sentido de dirección, motivación para el aprendizaje de nuevos hábitos y competencias y, en definitiva… aumento de seguridad y confianza en un@ mism@ en relación con un entorno cambiante e impreciso.

A partir del año 2004, en su sexta edición. el curso comenzó ha llamarse Autoconocimiento y Desarrollo.

Ahora celebramos la 13ª edición del curso, y siento que hoy, su propuesta tiene más sentido que nunca.

jueves 4 de diciembre de 2008

¿Qué es NO ansiedad?

El pasado 29 de Noviembre celebramos en Málaga el seminario “Ansiedad, ¿Qué es…? ¿Cómo hacer con ella…?”, de 8 horas de duración. La propuesta partió de uno de nuestros colaboradores que, moviéndose en su ámbito, la empresa, observaba que las personas sufrían mucho de este síntoma, asociado, según él, al estrés y a los momentos de incertidumbre laboral y profesional que estamos viviendo.

Aunque la ansiedad es un síntoma con tratamiento tradicionalmente terapéutico nuestro colaborador insistía en que nuestro trabajo de Coaching Personal podría hacer mucho por estas personas. En esto estuvimos de acuerdo y me comprometí con el proyecto.

A partir de aquí observé con detenimiento lo que yo misma y, las diferentes personas de mi entorno, experimentan y/o entienden por ansiedad. Encontré muchas diferencias en cuanto a síntomas físicos y asuntos concretos relacionados.

Al mismo tiempo pude comprobar que las personas que se describen a si mismas como “ansiosas” tienden a predisponerse hacia las acciones futuras con inseguridad, miedos, temores, previsiones pesimistas, necesidad de control, distorsión del tiempo, etc…

Me pareció que dentro de un contexto de Coaching Personal, resultaría interesante enfocarnos en la manera en que se relacionan los síntomas de ansiedad con la forma en que estamos imaginando y construyendo futuro.

Curiosamente cuando me comprometí con este proyecto un amigo me recomendó el libro CURACIÓN EMOCIONAL, de David Servan-Schreiber, que rápidamente me interesó pues, por una parte mi amigo me dijo que yo podría entender mejor mi trabajo a través de este libro y por otro lado la portada del libro sugería “acabar con el estrés, la ansiedad y la depresión sin fármacos ni psicoanálisis”.


Ciertamente este libro ha sido una inspiración en el diseño de este seminario al proporcionarme una explicación coherente del funcionamiento de la relación entre el cerebro cognitivo y el cerebro emocional y las respuestas fisiológicas asociadas.

Siendo un seminario de 8 horas quedaba estructurar la secuencia de aprendizaje y contextualizarla dentro de un formato de Coaching Personal, basado fundamentalmente en la comunicación e interacción entre las personas y los acuerdos de apoyo mutuo y colaboración con el aprendizaje.

El primer paso fue reconocer la vivencia personal de ansiedad, surgiendo ciertamente síntomas variados de unas personas a otras, tantos como participantes en el seminario y además relacionados con diversas áreas y maneras de vivir los acontecimientos…

Y a partir de aquí nos hicimos la pregunta clave y que además presentaba el enfoque novedoso de este seminario

¿Qué es NO ansiedad ?...

La intervención del cuerpo, la fisiología y el sentir en la búsqueda de esta respuesta fue fundamental. Cada persona en el grupo halló para si mism@ un estado reconocido en su experiencia de NO ansiedad que era representado de diferentes maneras: tranquilidad, serenidad, paz interior, un paisaje con rallos de luz, un amanecer, fluir, etc…

Esto generó para cada participante una aspiración evidente y con ello creamos un baremo personal con diferentes grados de sentir y curiosamente también pudimos comprobar los diferentes procesos de pensamiento asociado con los diferentes niveles de emoción.

Seguimos explorando el estado deseado estimulando la comunicación, la escucha efectiva, relatando, sondeando sobre la naturaleza de este estado, a través de los ejemplos concretos y reales que las personas tienen del mismo en su experiencia, descubriendo la disponibilidad sensorial, el ritmo de pensamiento, las acciones conectadas, la motivación…

Todo esto creó la disposición necesaria para hacer la aplicación a ejemplos concretos que se hallaban en el futuro de los participantes. El propósito era en primer lugar medir el grado inicial de ansiedad hacia el acontecimiento y descubrir como esto se relacionaba con la manera de imaginar el mismo. A partir de aquí probar diferentes maneras de imaginar y comprobar como esto afectaba o acercaba más a los niveles de emoción y sentir deseados.

Así que organizamos un trabajo de Coaching en Equipo para provocar la expresión, descubrir lo que imaginas, evaluar lo que descubres y probar nuevas opciones, creando la visión hacia delante más potenciadora, y comprobando de nuevo como afecta esto al nivel de emoción y como este nivel a su vez retroalimenta la mejora en el proceso de pensamiento.

Fueron muy enriquecedoras las experiencias que se compartieron. Durante el seminario se realizando comprensiones significativas, aprendiendo a notar el futuro con la tensión justa y adecuada para crear mejorando y disfrutando, captando posibles ritmos coherentes de transitar por la vida.

Para mi fue un experiencia muy gratificante. Basada en la fisiología observada y los feedback recibidos por los participantes pienso que la pregunta “¿Qué es NO ansiedad?”, hizo la diferencia. La exploración de este estado contrapuesto y el reconocimiento de diferentes niveles y posibilidades de experimentación aportaron información relevante y desde ahí fue posible mejorar la disposición y la actitud hacia situaciones futuras.


Agradezco a todo el grupo su participación y “alto grado” de colaboración con el aprendizaje.

- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -

viernes 8 de agosto de 2008

Igualdad y buenos tratos en las Relaciones

Muchas son las historias que escucho y en las que participo a través de mi trabajo que me resultan relevantes, aprendo de ellas y me invitan a reflexionar.

Tal es el caso de la historia de alguien a quien llamaré M., de mujer ,que acudió no hace mucho a mi consulta porque algo le estaba inquietando y sentía que necesitaba ayuda profesional.

El motivo de su inquietud resultó ser el hecho de que observaba de si misma comportamientos inadecuados de su parte en relación con su pareja, que estaban dando lugar al deterioro progresivo de la relación.

M. tenía la sospecha de que esto podría estar relacionado con una relación que vivió tiempo atrás, pero que creía que había dejado una importante huella en su vida. En dicha relación había sido víctima de malos tratos, tanto psicológicos como físicos.

Algo que nunca antes había sucedido en su vida, y de lo que hasta entonces solo había sabido de ello por las noticias.

Aunque los malos tratos fueron evidentes desde el principio y su familia y amigos le aconsejaban terminar con la relación, M., en esos momentos, prefirió apartar a su familia y amigos y se mantuvo en dicha relación durante algunos años.

Finalmente, por si misma, tomó la decisión de romper y, únicamente con libros de auto-ayuda, sin compartirlo con nadie, sin solicitar ayuda, consiguió recuperarse a si misma y continuar con su vida.

Actualmente se sorprende a si misma “tratando mal a su pareja”. Cuando indagamos un poco más sobre esto resulta ser que cualquier pequeño detalle o comentario de él, es tomado por ella como una amenaza, un ataque personal y se produce por su parte una respuesta rápida, de ataque y menosprecio. Teme volver a ser una víctima y algo dentro de si misma le indica que antes de eso es preferible atacar, con lo cuál invierte el proceso.

A ella le sorprendía también que su pareja actual estaba aprendiendo a relacionarse con ella de esta manera, haciéndose cada vez más experto en el tema.

Tanto ella como su pareja proceden de entornos familiares en los que no han existido malos tratos. Ella le describe a él como una persona tranquila y amable y se describe a si misma, antes de “aquella” relación, como un persona con carácter, pero no violenta y/o agresiva.

Por lo tanto creía que había aprendido algo en aquella relación que se estaba trasladando a esta y que además parecía contagioso.


Algo bastante común en las personas que, siendo víctimas de malos tratos, permanecen en esta situación, es su intención y su esperanza última de que el comportamiento agresivo cambie. Cuando son preguntadas por esto reconocen e insisten en que conocen el lado bueno del individuo, “ ….los buenos momentos son muy buenos…”, “..tiene otro lado amable y amoroso…” . Recuperar esto se convierte en una obsesión y llegan a pensar que si le aman e insisten lo suficiente, la persona cambiará.

M. permaneció en una relación perjudicial para ella durante demasiado tiempo también por esta razón, hasta que comprendió que en lugar de cambiar iba a peor y entonces decidió salvarse a si misma.

Y hoy en día, habiendo pasado el tiempo, aún se sentía afectada por esto. Durante nuestra conversación tuvimos cuidado de dejar al protagonista de su experiencia anterior fuera de la escena actual. Fisiológicamente lo situábamos en un rincón lejano de la habitación, siendo alguien a tener en cuenta únicamente como referencia para posibles comprensiones relacionadas con el escenario actual de M.. Esto implicaba, desde luego, que ella no intentaría ni le importaría nada relacionado con él y su cambio o no cambio, para centrarse en su relación actual y lo que realmente quiere y es necesario para mejorar.

Me parece muy importante que una persona que ha sido agredida pueda tener la seguridad física y emocional de la separación, del alejamiento. Y sobre todo que pueda obviar cualquier tipo de responsabilidad o anhelo de tener que hacer nada con ello, salvo el hecho de solucionar su propio problema y poder emprender nuevas posibilidades.

Sin embargo desde la curiosidad profesional y teniendo en cuenta y estando de acuerdo en que los malos tratos son un problema social, y una vez en mi propia intimidad, me pregunto abiertamente ¿Qué pasa con el personaje que hemos dejado en la esquina de la habitación?

Me permito enfocarme en él y lo primero que siento es el riesgo social. Alguien que de manera inconsciente está siendo, como mínimo, un “propagador” de agresividad y violencia.

Temo que si algo no lo para algún día podría llegar a ser el protagonista de las desagradables noticias de violencia de género a las que casi estamos acostumbrados.

Pienso también en el deseo que en su día tuvo M. de cambiarlo, en todo lo que le atrajo de él, en lo que podía vislumbrar, en alguien que por momentos también es capaz de expresar amor.

Y lo veo como a un tipo al parecer destinado a vivir el amor o la intimidad únicamente a través de la falta de respecto y degradación de otro ser humano.

Y me pregunto, ¿Qué opciones reales de cambio tiene esta persona?

A lo largo de mi profesión, en todos los casos que he conocido sobre malos tratos, las personas que los ejercían tenían claramente antecedentes familiares o se habían movido en algún tipo de entorno social que promovía la desigualdad y/o el poder.

Yo misma, cuando era niña, en los años 60/70, recuerdo que en mi entorno era natural escuchar historias de malos tratos, y en el mismo bloque donde vivía había varios ejemplos de familias donde estas prácticas eran habituales.

No es difícil imaginar a niños y niñas aprendiendo inevitablemente, bien sea por acción directa, o por historias ambientales, de los modelos insanos de relación que les rodean, donde con toda facilidad y desparpajo se mezclan el amor, la intimidad, las luchas de poder y la violencia.

Creo reconocer que gran cantidad de estos niños y niñas han conseguido usar los ejemplos para saber lo que no querían y por contraste crear nuevos modelos relacionales que rompen con la tradición de los malos tratos.

Muchas personas se han negado a ejercer en sus relaciones ni de víctimas, ni de verdugos. Creo que el intento de este cambio de tradición es lo que provoca la actual crisis en las relaciones interpersonales, donde se sabe bien lo que no se quiere, y aún se tiene cierta dificultad con crear nuevos modelos…

Aún así se intentan fórmulas, por ejemplo, evitando el exceso de intimidad, aprendiendo a vivir solos, leyendo libros de auto-ayuda, acudiendo a profesionales, etc….

La psicóloga Leonore Walter describe en su libro “Teoría del ciclo de la violencia” (1984) una serie de etapas en las relaciones en las que existen malos tratos:

- Fase de acumulación de tensión
- Fase de explosión violenta
- Fase de “Luna de Miel”
- Escalada de violencia de género

Cualquiera que sea el papel en la situación de agresión (víctima o verdugo), de acuerdo con la experiencia cotidiana de la relación y mucho antes de llegar a una fase final, alguien tendría que notar ciertos síntomas. Este notar y en el mejor de los casos tomar consciencia de la existencia de un problema es lo que puede poner límites.


Creo que la gran cantidad de personas que están consiguiendo romper con la tradición de los malos tratos en algún momento han identificado en si mismos o en sus relaciones los síntomas relacionados. Han tenido que pasar por la confusión de reconocer el problema, pero al mismo tiempo, cada cuál como ha podido, ha puesto los límites a la posible escalada de violencia.

Algo que M. encontraba muy grave en relación con su “ex”, es que no tenía consciencia de que tenía un problema. El no se daba cuenta. La comprensión de esto es lo que realmente la hizo desistir y tomar una decisión firme de apoyo a si misma.

Ella, con su ejemplo y en su piel, ya ha hecho lo posible para que el personaje en cuestión pudiera saber de si mismo que tiene un problema. No resultó. ¿Qué pasará? ¿Necesitará más ejemplos?

¿Cómo socialmente contribuiremos a mostrarle al individuo que tiene un problema? ¿Cómo además hacerle desear la solución?

Creo que socialmente es importante tomar consciencia de que venimos de una cultura basada en la desigualdad y los malos tratos. Nuestros padres ya hicieron mucho por cambiar esto y nosotros seguimos involucrados en ello.

Posiblemente hay mucho que no está en nuestra mano hacer, pero podría ser suficiente la decisión y determinación de al menos, no ser, en ningún caso, un posible transmisor del desigualdad y/o luchas de poder.

Agradezco profundamente a M. la oportunidad de esta reflexión. Ella es consciente de lo que aprendió y ahora también de que es algo que no quiere que se perpetúe en su vida. Ha sido fácil para ella poner la atención y describir con claridad que es lo que realmente sí quiere. Sabe que si aprendió lo que para ella no es natural, ni es deseable, puede aprender también y retomar la dirección de los buenos tratos, el respeto, la calidez y el apoyo mutuo, la confianza, y, desde luego, para si misma un inestimable estado de paz interior.

miércoles 2 de julio de 2008

Coaching Personal Aplicado Relaciones Interpersonales


"Si tú no estás ahí, todo es para nada"

A menudo pienso que mi realidad depende de lo que yo construyo, pero la verdad es que ninguna realidad merece la pena sin la participación de otros. La mayoría de las cosas que podrían ocurrírseme involucran de algún modo la participación de otras personas. Ni siquiera lo que se me ocurre suele ser únicamente para mi. Siempre está la implicación de otros seres humanos.

Así que no puedo dejar de relacionarme e incluso de co-crear con los demás y sin embargo las relaciones parecen ser un asunto complicado. Parecería que los seres humanos fuéramos más hábiles en dificultarnos la vida los unos a los otros, que en facilitárnosla.

Soy de la idea de que en la cuestión de relacionarse existe mucha inconsciencia, es decir, formas de comportamientos, maneras de afectarse, de responder que no es siempre lo que queremos, lo que esperamos… de nosotros mismos y de los demás.

Y curiosamente cuando dos seres humanos se unen en algún tipo de sentimiento, o de proyecto, o incluso de diversión.. el placer es infinito. Por más que alguien pueda disfrutar consigo mismo, cuando esto se comparte, el disfrute es mucho mayor.

La manera en que uno crea enganches, dependencia, culpa, sufrimiento… en relación con los demás, en muchas ocasiones parece algo ajeno a nosotros mismos y como si ocurriera de por sí y casi siempre por acciones de los demás.

Aprendemos a relacionarnos desde que nacemos. Cuando somos niños absorbemos y aprendemos de los modelos relacionales que nos rodean. Aprendemos a desempeñar roles que van configurando carácter e identidad, y más tarde, cuando elegimos nuestras relaciones, son demasiadas las veces que con personas diferentes nos hallamos siendo los que éramos, desempeñando el mismo papel que hacíamos…

Parece claro, por otro lado, que estamos haciendo un intento de crear nuevos modelos relacionales. Por ejemplo ahora algunas parejas lo son, pero no viven juntos, en el ámbito laboral los directivos buscan nuevos modelos de liderazgo, los educadores se hallan abocados a nuevas formas de autoridad en relación con sus alumnos, etc.

Curiosamente algunas personas se relacionan bien en unos contextos y bastante mal en otros. Escucho muchos ejemplos de esto. Personas que les va muy bien y son líderes en su trabajo, pero sin embargo lo llevan mal a nivel de pareja. Algunos que tienen buenos amigos pero temen y limitan la intimidad. Algunos son muy buenos en las distancias cortas, pero no se sienten bien en círculos sociales, etc.

Las relaciones de trabajo, por ejemplo, generalmente no las eliges y sin embargo son muchas horas las que se comparten con los jefes, compañeros y/o subordinados y a veces, cuando no funcionan bien, son el mayor motivo de stress e incluso de ineficacia laboral.


Y.. son tantos los ejemplos de distorsión, conflicto y dolor que todo esto debería dar que pensar.

Se habla de comprensión, de tolerancia, de ponerse en la piel del otro, etc.., aunque esto es bastante difícil cuando alguien se siente atacado, intimidado.. y casi siempre parece ser que es el otro el que tendría que cambiar.

En mi experiencia como profesional de la ayuda, algo que he aprendido ineludiblemente es que en una relación la persona tiene como mínimo el 50% de responsabilidad. Esto es mucho y de hecho he observado muchas veces que cuando la persona se hace cargo de su responsabilidad en la relación y actúa desde si misma, aportando variantes, las relaciones pueden cambiar mucho.

Esto se explica por el enfoque sistémico que actualmente se aplica en este contexto. Esto es, los seres humanos forman partes de sistemas. En cuanto un elemento del sistema se mueve o cambia todo el sistema se mueve con él, es afectado por este cambio.

Así por ejemplo son muchas las ocasiones en que la queja se sitúa en el otro, de tal manera que se intenta y se anhela el cambio en el otro. Esta actitud genera mucha impotencia y frustración cuando se hacen todos los intentos y aún con eso el otro no cambia. En este tipo de casos, he observado a menudo que cuando la persona se hacer responsable de si misma en la relación y toma sus propias decisiones, sorprendentemente y sin realizar acciones concretas al respecto, el otro, de pronto, decide cambiar.

Cuando exploro e investigo sobre como mejorar el mundo de las relaciones, de cualquier clase, personales y/o profesionales, siempre encuentro que se puede hacer mucho más de lo que parece que se puede, aunque es necesario y muy importante saber cómo.

Así que son las relaciones un área de estudio humano. Los ingredientes a tener en cuenta son muchos y variados: el afecto, las emociones, los sentimientos, las expectativas, la proyección, los juicios, la interpretación. Sorprendentemente bastante a menudo el primer asunto a sanear suele ser la relación con uno mismo. La comprensión de lo que te afecta, la exploración de tu propia manera de responder, el descubrimiento y apoyo de lo que quieres y no quieres, la relación con el cambio, el desarrollo, el miedo o la seguridad…..

Así que incluso en el estudio de las relaciones uno se encuentra consigo mismo. Pero es desde ésta auto comprensión y respeto por uno mismo que empieza a ser posible comprender y respetar a los demás. Tomar consciencia del inevitable proceso de co-creación también invita a adoptar actitudes más tolerantes, límites más flexibles.

Creo que cada persona tiene la responsabilidad y puede construir nuevos modelos relacionales que afecten e impacten en su entorno. Se requiere atrevimiento y deseo de contribuir. También ganas de aprender y mejorar.

En la práctica del Coaching Personal son las relaciones interpersonales uno de los temas más a menudo demandado como área de mejora personal. Por esto, y a pesar de las dificultades que en ocasiones el tema propone, es también una de las áreas mas insistentemente investigada por mí.

miércoles 18 de junio de 2008

Pensar en grande, disfrutar con lo pequeño

El título de este blog ha sido el tema de reflexión que propusimos en el Taller de Supervisión que celebramos el pasado día 14 de junio en Málaga.

El taller de Supervisión es un espacio creado para las personas que aprenden con nosotros Coaching Personal, proporcionando una oportunidad de reencuentro y, sobre todo, una manera de recordar y afinar en la forma de observar, preguntarse y aprender acerca de aspectos curiosos e inquietantes que la realidad cotidiana propone.

Celebramos el taller cada 2 ó 3 meses y la elección del tema de cada taller no responde a ninguna secuencia de aprendizaje planeada de antemano, sino a un instante que podría calificar de “inspiración”.

Pienso en el taller y se pone en marcha un proceso de búsqueda de información conectado con asuntos curiosos, preguntas sin responder, procesos en vías de resolución etc…

El título surge de lo que estoy sintiendo respecto a mi misma y respecto a un número de ejemplos y casos que me rodean, como si estuviera buscando algo en común entre ellos y así, a modo de síntesis, surge el título del taller.

En esta ocasión surgió claramente Pensar en grande, disfrutar con lo pequeño.

Lo que es común y observable para mi, en mi propia experiencia y en la de otros, es que bastante a menudo ocurre que, cuando alguien aspira a mejorar, cambiar, progresar… no siempre se permite pensar en lo mejor para si mism@, en lo que es posible, en las opciones más allá de su propia experiencia…

En el proceso de crear y hacer crecer nuestro proyecto en su área empresarial conté con la inestimable ayuda de un Coach que a menudo me decía: “No pienses como un albañil, piensa como un arquitecto”

Entiendo que un arquitecto tiene el sentido de la obra, piensa en global, tiene los planos. La obra no sería posible sin un diseño que nace de la creación y proyección de futuro, resultado de un complejo proceso de pensamiento que tiene en cuenta múltiples factores. Este complejo proceso de imaginación creativa hace posible la creación de algo que aún no está en el mundo.

Por otra parte ninguna obra existirá si alguien no pone los ladrillos correspondientes, más la infinidad de detalles asociados en la construcción de una obra, y suele ocurrir que, en ocasiones, de tanto poner ladrillos, uno puede llegar a olvidar de que formaba parte cada ladrillo.

La vida cotidiana está hecha de múltiples pequeñas acciones que son inevitables y que a veces pueden hacernos perder de vista el para qué estábamos en ellas, cuál era el propósito, de qué formaban parte...

Partiendo de estas reflexiones y con el título como referencia exploramos en primer lugar la dicotomía grande / pequeño.

La pregunta general fue: Piensa en..

Un viaje grande
Un viaje pequeño

Las respuestas fueron curiosas y variadas y emergieron diversas formas de medir grande y pequeño: algunas en términos de complejidad, otras en términos de largo o corto, ida o vuelta, más o menos tiempo,.. valor o significado… La variedad de respuesta nos ofrecía una clara idea del componente subjetivo de esta medición.

El título sentaba como premisa el hecho de disfrutar con lo pequeño. Por lo tanto se hacía evidente explorar disfrutar. Lo hicimos invitando a cada persona a evocar en su experiencia un ejemplo de disfrutar, permitiendo que cada persona re-viviera la experiencia y pudiera encontrar a través de la misma las claves sensoriales y los ingredientes principales que forman parte de disfrutar.

Tras el ejercicio la pregunta: “En tu experiencia de disfrutar ¿Qué es grande? ¿Qué es pequeño?”

Curiosamente en algunos ejemplos lo pequeño se relacionaba con lo menos disfrutable, con lo que no tiene importancia, hasta con los inconvenientes…

Y lo grande comenzaba a emerger a través de un lenguaje más abstracto: satisfacción, bienestar, alegría, compartir, etc…

Mientras explorábamos esto y como consecuencia de la interacción entre las personas emergieron también preguntas interesantes relacionadas con el hecho de comunicar, de apoyar a las personas en su proceso de pensar, de dar feedback, del uso de los sistemas representacionales, etc…, siendo esta parte de taller una buena oportunidad para el repaso de herramientas y la comprobación del uso de las mismas, que el aprendizaje de Coaching Personal implica.

En cuanto a “Pensar en grande”, pienso que existen muchas y variadas maneras de hacerlo. En esta ocasión utilizamos la imagen de uno mismo en relación con sus asuntos, y más concretamente con un desenlace, con algo especifico que quiere conseguir y a partir de aquí, de una manera progresiva, en forma circular, queríamos ampliar la forma de pensar ello, de ir más allá de lo que habitualmente alguien piensa, a través de la pregunta clave ¿Para qué? formulada de forma encadenada y en relación con el desenlace deseado.

Ejemplo: Quiero ir a nadar… para… hacer ejercicio, para… mejorar en salud… para… sentirme vital en mis actividades.. para… responder e influir de manera vital en el mundo…

Y finalmente, en relación con el mismo desenlace, propusimos la última pregunta del taller:
¿De que pequeñas cosas disfrutarás?

Resulta interesante pensar en grande y saber que esto es pensar y que a la vez, la realidad, lo cotidiano, está compuesto de pequeñas cosas que podrían ser fácilmente disfrutables.

Creo que en la sala se activó el hecho inevitable de disfrutar. Y nos fuimos a disfrutar de estar juntos, de la luz del día, del mar, de los sabores, los olores… del pequeño y agradable trance que proporciona dejar que los pequeños actos tengan valor y formen parte de algo más grande como, en este caso, relacionarse, compartir, aprender…

Gracias a todos por vuestra participación y aportación. Como siempre que escribo acerca de una experiencia de aprendizaje me resulta complejo transmitir en pocas palabras la esencia de la experiencia, pero como siempre también, no dejo de intentarlo.

www.coachcreativo.com

- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -

miércoles 21 de mayo de 2008

Cualidad Creativa


En verano se da para nosotros el acontecimiento profesional más entrañable del año. Este acontecimiento es el primer proyecto que ha marcado el rumbo de nuestro desarrollo profesional como CoachCreativo: Creatividad y Barro.

Es interesante observar como las personas ante la palabra Creatividad realizan conexiones muy variadas. Para algunas es algo claramente significativo e identificable en sus vidas y para otras, sin embargo, es una palabra cuyo significado no relacionan consigo mismas.

Para mi ha sido evidente desde siempre, como mínimo, la capacidad de crear del ser humano.

Crecí en Asturias y tuve la gran suerte de vivir en un barrio rodeado de prados. Los prados estaban llenos de mis lugares favoritos. Desde esos lugares me gustaba sentir a lo lejos el bullicio del barrio y me gustaba quedarme quieta mientras imaginaba a las personas en sus ajetreos de la vida diaria: casi todo el tiempo estaban haciendo algo. La quietud de la hierba y la lejanía del ajetreo me hacían notar como, a lo largo del día, por intervención del ser humano, las cosas se iban transformando.

Los resultados de dichas transformaciones no siempre eran agradables. estimulantes y/o efectivos. Recuerdo que a menudo me entretenía conmigo misma pensando que, ya que las personas no podemos parar de mover cosas en el mundo, podríamos, sencillamente, hacerlo mejor y más estimulantemente.

Por lo tanto creo que siempre he relacionado la creatividad con el acto cotidiano de crear, con ese hábito inevitable del ser humano de transformar las cosas.



Lo sorprendente y estimulante para mi está en las genialidades que algunas personas realizan en el acto cotidiano de transformar. Pienso que la creatividad es la clave, esa “varita mágica” que da lugar a la diferencia que añade a lo que se transforma la cualidad de lo creativo, de lo único, lo mejorado y hasta lo innovador.

En mi experiencia con personas pronto se hizo evidente para mi que, para mejorar el mundo personal y el entorno es necesario un saludable desarrollo del potencial creativo personal. En muchas ocasiones he podido observar que a menudo este potencial se ignora, se bloquea, se olvida y/o se mal utiliza.

Esta es una de las razones principales por las que me propuse diseñar y proponer formación en esta área.

Antes del diseño del curso “Creatividad y Barro” exploré e investigué en las diferentes escuelas y métodos de aprendizaje que proponían el estudio y desarrollo de la creatividad.

Descubrí aspectos importantes del funcionamiento del proceso creativo:

- El pensamiento es creativo, es decir, es a través de lo que pensamos que podemos transformar las cosas.

- La creatividad existe y se identifica en lo que se manifiesta, es decir en lo que se expresa y es realizado

- Lo que es materializado ha de ser medido, valorado e interpretado como creativo

Estos ingredientes y la combinación de los mismos, revolotearon en mi cabeza como preguntas abiertas durante un cierto periodo de tiempo.


Fue en el año 99 cuando, en una visita por motivos profesionales a La Cartuja de Cazalla de la Sierra, tal vez embriagada por las peculiaridades de este lugar, experimenté de pronto respuestas fundamentales a mis interrogantes en el diseño de esta formación.

Entendí que la exploración del proceso creativo tenía que darse a través de la práctica de mismo. Fue allí donde decidí y estuvo claro para mi incluir el barro como ejemplo de expresión creativa y, alrededor de dicha actividad, marcos y procesos de pensamiento que ayudaran a identificar el proceso creativo personal y que, mediante la acción con el barro, ayudarán también a obtener el óptimo rendimiento de dicho proceso.

Debo reconocer a lo largos de los años de experiencia en este curso que el barro ha demostrado ser el material idóneo para involucrarse en la exploración del funcionamiento del proceso creativo: Es un medio de expresión inhabitual para la mayoría de las personas; es un material que pone límites y a la vez permite múltiples posibilidades; el contacto con el barro genera placer, disfrute e inspiración.

El taller de barro está diseñado para aprender los aspectos técnicos fácil y rápidamente, poniendo el énfasis en la activación, reconocimiento y desarrollo del impulso creativo personal.

Lo creado con el barro le devuelve al participante información precisa sobre si mism@ y sus características creativas. Al mismo tiempo es posible identificar y valorar el estilo creativo y único de los demás. Se establecen relaciones creativas basadas en la diferenciación y la unicidad, potenciando la colaboración creativa y emergiendo nuevos paradigmas en relación con el funcionamiento de los equipos humanos.

Los talleres de barro actúan como metáforas creativas que permiten al alumno aprender íntima y significativamente en relación con sus inquietudes particulares. El sentido de crear obra que proporcionan los talleres le devuelven la idea de su propia vida como una obra en construcción y dejan entrever claramente las posibilidades de intervención creativa.


Las personas que reconocen la creatividad como parte de sus vidas, podrán evocar en su experiencia momentos creativos especiales. Identificar, valorar y reflexionar agradablemente acerca de estos momentos invita al reconocimiento consciente de lo mejor de uno mism@ y sus posibilidades.

Las personas que por el contrario no relacionan la creatividad consigo mismas podrían pensar en pequeños ejemplos cotidianos donde, inesperadamente, surge la chispa creativa: cocinar, elegir ropa, en una fiesta, bailar, contar un cuento, charlar con un amigo, etc…

Poner la atención, con curiosidad, en momentos creativos cotidianos puede mostrar la esencia y la cualidad del potencial creativo personal.



- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -

jueves 24 de abril de 2008

Coaching Personal, más que entrenamiento

Coaching significa entrenamiento. Sin embargo cuando aplicamos esta palabra al servicio de coaching dirigido a personas, ya sea en el ámbito profesional o personal, el término adquiere un significado más amplio.

La persona que está aprendiendo a practicar Coaching adquiere un nivel de conciencia amplificado respecto a su manera habitual de percibir el mundo. Aprende a observarse, a identificar los aspectos subjetivos que influyen en su comportamiento y en su responder ante los acontecimientos y, como consecuencia de este proceso, aumenta su capacidad de elección.

La práctica del coaching se convierte en una manera concreta de crear percepción, buscando como dirección mejorar y desarrollar, adquiriendo responsabilidad sobre asuntos y acontecimientos, y generando nuevas respuestas, opciones y posibilidades de actuación.

El Coaching Personal, como proceso de aprendizaje individual, es una relación acordada de ayuda profesional, dentro de un marco de coaching, que propone orientar y potenciar a las personas, explorando la manera en que organizan los diferentes aspectos de su vida.

Basa su acción en el presupuesto de que las personas disponen en si mismas de los recursos necesarios para realizar mejoras, generar cambios y desarrollarse.


Durante el proceso de Coaching Personal la persona aprende a captar lo que sucede desde diferentes perspectivas. Aprende a adquirir consciencia de su manera de responder ante los acontecimientos. Realiza comprensiones acerca de como funcionamos como seres humanos.

Es un proceso también de descubrir capacidades, de tomar consciencia de los recursos, las posibilidades, el potencial creativo.

En mi experiencia como profesional de la ayuda y formadora me sorprende notar como algunas personas acceden a la introspección, al autoconocimiento con la sensación de que encontrarán algo malo de si mism@s. Por lo general, la sorpresa y el impacto consisten en notar precisamente lo contrario. Es decir, en muchas ocasiones las personas descubren que son y pueden más de lo que piensan que pueden ser y hacer.

Acceder de manera consciente al funcionamiento de procesos personales implica adquirir habilidades y competencias de introspección. La introspección contribuye a mejorar la comunicación con uno mismo y, como beneficio secundario, también con los demás.

Es a través de la reconciliación de diferentes direcciones vitales, del reconocimiento de las propias capacidades y la sensación de ordenamiento y compresión del mundo interno, que la persona puede diseñar nuevas opciones y crear oportunidades.

Las actitudes que se cultivan y se potencian casi inevitablemente en un proceso de Coaching Personal son la curiosidad, flexibilidad, creatividad, consciencia de uno mismo, orientación de las emociones, conexión con los deseos,...



En principio es el Coach mediante diversos formatos de comunicación y aprendizaje quien muestra a la persona aspectos de si misma y después es la persona misma quien adquiere la habilidad de notarse, de observarse, de usar la información que recibe de otros para comprenderse a si misma. La persona aprende a acceder a su modelo personal del mundo de forma responsable.

Y es así como los acontecimientos comienzan a ser usados como oportunidades de autoconocimiento y este a su vez funciona como herramienta de elección, decisión y respuesta.

De tal menara que más allá del contexto de aprendizaje de Coaching (como servicio individual, como cursos de aplicación de coaching o como formación) las personas aprenden a ser conscientes de sus sueños y deseos, a percibir el mundo e interpretarlo desde diferentes perspectivas, y a participar activamente en el proceso de creación de sus propias circunstancias vitales.

Es por lo tanto el Coaching Personal un emprendimiento de aprendizaje que requiere de intención de responsabilidad sobre el proceso personal, adquiriendo habilidades de introspección y autogestión, e invitando a las personas a mejorar desde la comprensión de su modelo personal del mundo.

La comprensión de uno mismo facilita la comprensión de los demás. Notar y entender el funcionamiento de las personas hace posible influir más efectiva y responsablemente.

Actualmente cada vez son más personas las que se dan cuenta de que el cambio y la mejora en los diferentes entornos: la familia, la educación, la pareja, el trabajo, etc… requieren del cambio y la mejora personal.

Es por esto que el Coaching Personal es más que entrenamiento. Es sobre todo una metodología de aprendizaje vital que invita a procesos conscientes de mejora y desarrollo personal.




- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -